El estímulo y la alabanza

Estímulo y alabanza, los padres tendemos a confundir estas dos palabras en la mayoría de los casos.

Estimular es sinónimo de animar.

Alabar es elogiar o celebrar con palabras.

Es natural querer ser apoyado por aquellos a quien amamos. Sin embargo, la alabanza constante, creo que puede ser perjudicial para el niño

Si siempre premiamos a un niño con elogios después de completar una tarea, el niño llega a esperarlo. Sin embargo, si la alabanza no llega, entonces su ausencia puede ser interpretada por el niño como un fracaso.

Una de las principales diferencias entre la alabanza y el estímulo es que los elogios a menudo se convierten en un juicio o evaluación, “eres el mejor”, “eres la más buena”, esto puede crear ansiedad en el niño cuando el niño no consigue el objetivo, también puede confundir al niño y a desarrollar falta de empatía al entender que los demás no son como él, ya que los otros niños son menos o peor que él mismo.

Siempre nos han dicho que la alabanza es una herramienta eficaz para construir la autoestima en nuestros hijos, pero yo creo que en cierta forma es algo contraproducente, ya que los niños aprenden a “llevar a cabo” lo que piensan que los demás esperan de ellos, en lugar de luchar por su propia satisfacción.

alabanza y estímulo.jpg1

Estos son algunos ejemplos específicos de las diferencias entre los dos:

Alabanza                                                 Estímulo

Eres el mejor de la clase                       Tus profesores están encantados de trabajar contigo

¡Lo has hecho muy Bien!                      ¡Lo conseguiste, enhorabuena!

¡Estoy orgullosa de ti!                           ¡Hijo, tienes que estar orgulloso de ti!

estimulación y alabanzas

La alabanza estimula la rivalidad y la competencia (tengo que ser el mejor), la estimulación provoca la cooperación y la contribución para el bien de todos. (Si lo hago bien, todos estaremos contentos),

La alabanza consigue que el niño se sienta juzgado y que lo estamos evaluando constantemente, mientras que la estimulación fomenta el esfuerzo y por lo tanto siempre se va a sentir aceptado

La alabanza aviva el egoísmo y la falta de empatía, (Tú eres mejor que los demás) en cambio el estímulo impulsa el interés propio y no hace daño a los demás. (Has ayudado, a que las cosas salieran bien)

La alabanza induce al miedo al fracaso, (No puedo fallar) mientras la estimulación anima la aceptación de ser imperfecto.

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5 Respuestas a “El estímulo y la alabanza

  1. muy interesante la nota! y yo agregaría que ese estímulo debe ir cargado de afecto de los padres. Gracias por la nota! saludos

  2. Lo que cuentas es muy importante para los niños, pues de mayores les pasará lo mismo, confundir la alabanza con el estímulo, o peor, lo verán todo como alabanzas y se convertirán en unos ‘chulos’ que todo lo hacen bien…

    • Esa es la idea, los padres, y obviamente yo me incluyo, tendemos a confundir lo uno con lo otro, estimularles es una buena idea estupenda ya que el termino en sí es sinónimo de animar en cambio, alabar es exaltar la virtud del o celebrar con palabras. De ahí que el niño se pueda confundir y ocasionarle problemas en el día a día o de adulto ya que siempre espera una condecoración de los demás

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